Asia

Una versión más ligera de la popular ensalada tailandesa de carne. Se puede servir con tortas de arroz o colines con semillas de sésamo.

Una salsa para mojar trozos de pan pita tostados, pero también se lleva bien con triángulos de tortilla y patatas fritas.

El chutney de manzana no solo es un gran ingrediente para tener en la despensa, sino que también es un magnífico regalo comestible.

Aunque no es muy conocido en la cocina occidental, el fruto del pan se utiliza en países de clima cálido en el Océano Pacífico. No tiene un sabor muy pronunciado por lo cual sirve para hacer platos dulces o salados.

Este plato puede tener la consitencia de una sopa o de un puré espeso, dependiendo de la cantidad de líquido que se añada.

Judías verdes condimentadas con sambal, la pasta picante tan popular en el sudeste asiático, y cocidas en leche de coco. Se sirve como acompañamiento.

Los rollitos vietnamitas parecen un plato sofisticado pero realmente no son tan complicados y los ingredientes no son caros. Están rellenos de ensalada o ingredientes cocinados, y se sirven fríos, así que pueden ser una buena opción para llevar al campo o al trabajo.

Este arroz frito al estilo tailandés tiene un suave aroma cítrico de las hojas de lima y se sirve con gajos de lima para acentuar el sabor.

El arroz frito siempre es un plato muy versátil porque se pueden añadir las verduras y hortalizas que se tengan a mano, y también se puede incorporar carne, pescado o mariscos.

Es un plato de verduras salteadas y ligadas con una salsa espesada con algún tipo de almidón.

Un cerdo agridulce que puede rivalizar con el de cualquier restaurante chino. Cuesta algo de esfuerzo la primera vez, pero si se repite un par de veces más, se convertirá en una