Aparte de ser deliciosa con tostadas a la hora del desayuno o de la merienda, es una forma de preservar manzanas y por eso normalmente se prepara en cantidad.
Un plato que combina maiz tierno y habas, acompañadas de otras hortalizas. La combinación de cereales y legumbres produce un plato que contiene todos los aminoácidos esenciales. Puede servirse como primer plato, guarnición, o como una ensalada templada si se hace sólo con aciete de oliva.
Una exquiisita variación de la popular tarta de zanahoria que se hace con plátano y aceite vegetal en lugar de mantequilla. Es adecuada para dietas sin lácteos.
Una salsa magníifica para mojar triángulos de maiz, patatas fritas, galletitas saladas o pan pita. Servir también con verduras crudas como zanahoria, apio, pimientos, coliflor y brócoli.
Los muffins son una de las opciones en un desayuno. Estos bollitos con plátano y nueces tienen la dulzura y la textura suficiente para no necesitar ni mantequilla, ni mermelada.
Una salsa otoñal y como tal es un buen acompañamiento para champiñones y setas cocinados de forma simple. Esta salsa también va muy bien con pasta, así que un plato de pasta con champiñones y salsa de calabaza puede ser una experiencia completa.