Familia

Los niños a partir de los cuatro años pueden comer practicamente de todo. Es bueno tener una colección de recetas sencillas para usar a diario en las comidas familiares.

Una sopa sabrosisima que, además, es facilísima de hacer y usa pocos ingredientes ¿Qué más se puede pedir?

Se trata de una ensalada de repollo crudo cortado en tiras finas aderezada con mayonesa y vinagre. Es muy popular como guarnición en la cocina anglosajona. Es probablemente el tipo de ensalada preparada que más se vende en los países anglosajones. Realmente, es muy fácil de hacer.

Una ensalada con patata cocida, tiras de pimiento verde, rodajas de tomate y de cebolla aliñada con una vinagreta.

Los huevos revueltos resultan un plato ligero. Pueden servirse como parte de un desayno inglés, como primer plato o como segundo ligero después de un plato de legumbres o como cena.

Los huevos se hacen en el horno en recipientes individuales y se cuajan bajo una capa de caldo, así se mantienen blandos y suculentos.

Un plato muy nutritivo que además resulta muy económico pues los menudillos alimentan tanto como la carne pero se venden como despojos y resultan mucho más baratos. Esta receta demuestra que pueden resultar muy sabrosos.

Una sopa que tiene un poco de todo lo que el mar ofrece. El pescado, moluscos y el marisco pueden sustituirse por las especies locales.

Una sopa para aprovechar lo mejor de la huerta y que se puede servir como primer plato, o se puede convertir fácilmente en una sopa vegetariana para servir en esos días sin carne que se deben hacer de vez en cuando.

Una sopa simple, nutritiva, sabrosa, que siempre queda bien, y que puede prepararse con las hortalizas y verduras que tengamos a mano.