Un plato ideal para la cena de los niños o para poner como aperitivo. Son crujientes, cremosas ¡y salen muy calientes de la sartén! Habrá que dejarlas enfriar.
Las patatas asadas enteras son fáciles de cocinar y fáciles de comer. Además, admiten todo tipo de coberturas y pueden servirse como acompañamiento o convertirse en un plato completo.