Una forma fácil y rápia de preparar el pescado con un sabor sorprendente. Se pueden aprovechar las sobras de guisantes cocidos que se sirvieron como guarnición de un asado.
Una receta muy fácil que permite cocinar todo el pescado a la vez. Pueden utilzarse filetes o lomos de pescado blanco no plano, como merluza, bacalao, pescadilla, bacalao o el pescado blanco fresco que esté disponible.
Se trata de una salsa de carne espesa que se sirve en un panecillo de hamburguesa. En su forma más simple, se hace con kétchup de tomate y se puede considerar como una hamburguesa deshecha.
A casi todos los niños les encantan las patatas asadas rellenas de su puré porque son sabrosas y fáciles de comer. Esta receta es parecida, pero sólo lleva puré y no hace falta asar patatas antes.
La pasta con salsa de queso ha sido uno de los platos favoritos de los pequeños desde que este plato se sirvió por primera vez. Si utilizamos pasta con una forma de lujo, como los lazos, seguro que les gusta aún más y si le añadimos un poco más de proteína resulta un plato muy adecuado para niños activos y adolescentes, especialmente los que hacen deporte después de clase.
Los bebés holandeses, o Dutch babies, que son tan populares en Pensilvania, ni son bebés, ni son holandeses. Son tortitas hechas con masa semilíquida cocidas en el horno, parecidas al pudding de Yorkshire, y son de origen alemán. La receta es muy fácil y merece la pena prepararlos.
Un bocadillo de carne con queso al estilo de Filadelfia es una magnífica alternativa a una hamburguesa; no hay duda. Y este tipo de bocadillo admite tantos complementos como las hamburguesas. Esta receta es sólo un ejemplo.
La cocina andaluza nos trae un dulce tan delicioso, sencillo y fácil de hacer como son las tortas de aceite. Se pueden servir en el desayuno o la merienda, acompañando al café, y también como postre a la hora de la comida o la cena.