Vitaminas

Las vitaminas y los minerales son esenciales para la buena salud. Repasemos cuales son las vitaminas más comunes, las que son más difíciles de adquirir, y la forma de incorporarlas a nuestra dieta.

¿Cuántas veces nos hemos preguntado por qué la palabra "esencial" por lo general precede al término, "vitaminas"? Probablemente ninguna y simplemente lo hemos aceptado así. Y, ciertamente, la razón es simple.

Las vitaminas y nuestro organismo

Tanto las vitaminas como ciertos minerales son necesarios para que nuestros cuerpos funcionen como es debido. Curiosamente, aun siendo tan importantes para la salud como son las vitaminas, nuestros cuerpos carecen de la capacidad para fabricarlas y deben recurrir a fuentes externas para satisfacer sus necesidades. Las vitaminas son compuestos orgánicos y se encuentran de forma natural en muchos de los alimentos que consumimos, y esta es la forma natural de adquirirlas. También están disponibles en forma de suplementos vitamínicos.

Se necesitan trece vitaminas diferentes para llevar a cabo funciones tan cruciales como la protección contra infecciones y enfermedades, o facilitar el metabolismo corporal, que genera la energía necesaria para la vivir, crecer y reparar tejidos. Las vitaminas ayudan también a eliminar los desechos. Podemos considerar que las vitaminas como bloques de construcción. Un cuerpo sano es capaz de juntar las piezas necesarias para crear las enzimas y hormonas que, entre otras cosas, controlan la frecuencia cardíaca, la presión arterial, los niveles de glucosa, y otras reacciones químicas dentro del cuerpo.

Problemas asociados con una deficiencia de vitaminas

Aunque tal vez no se note inicialmente, una deficiencia de vitaminas puede producir problemas serios. La deficiencia de vitaminas es algo poco común hoy en día en los países desarrollados puesto que hay suficientes alimentos. Pero muchas personas no tienen lo que se consideraría una dieta equilibrada. La vida moderna ha llevado a algunos a desarrollar algunos hábitos alimenticios muy pobres. Favoreciéndose los alimentos ricos en grasas saturadas, alimentos pre-cocinados, y la comida rápida ocupan el sitio de los alimentos saludables y la tradicional dieta Mediterránea.

Debido a que la gente no podemos ver lo que está sucediendo en el interior de nuestros cuerpos, se hace difícil comprender los efectos negativos que una dieta pobre puede producir. A menudo, el perjuicio no se hace visible hasta que engordamos demasiado. Pero los problemas se empiezan a gestar mucho antes de que el exceso de peso se vea.

¿Qué tipos de problemas se asocian a deficiencias de vitaminas? La carencia de vitamina D puede producir huesos quebradizos, o incluso deformes. La carencia de vitamina E puede conducir a la destrucción de los glóbulos rojos. La insuficiente de vitamina C puede provocar cansancio, debilidad, dolores musculares, y puede hacer que las encías sangren. Una carencia grave de vitaminas puede provocar incluso la muerte.

Los suplementos vitamínicos son una manera de cubrir el vacíos nutricional causado por hábitos alimenticios inadecuados. Pero sólo deben tomarse cuando hacen falta. La única forma de saber con seguridad si el cuerpo está recibiendo suficientes vitaminas es con un análisis de sangre. Si alguien piensa que no está recibiendo suficientes vitaminas, probablemente tiene razón. Lo mejor es salir de dudas cuanto antes.

Vitaminas solubles en grasas y vitaminas solubles en agua

La mayoría de la gente ni siquiera se dan cuenta de que hay diferntes tipos de vitaminas, pero los hay. Además de la obvia diferencia en la letra que las designa, las vitaminas pueden clasificarse en dos grupos, las vitaminas liposolubles o las solubles en agua. El que una vitamina sea de un tipo o del otro influye en como se procesan al ingerirlas ¿Debería importarnos esta diferencia? Si y no.

Mientras sepamos que estamos tomando una cantidad adecuada, no importa el tipo. Lo que es si es importante saber es que el cuerpo es capaz de almacenar vitaminas solubles en grasa, pero no vitaminas solubles en agua. Las vitaminas solubles en grasa, como las vitaminas A, D, E, y K, se absorben a través del intestino grueso. Para que este proceso de absorción funcione correctamente, la grasa también debe estar presente en la comida. Una vez que son finalmente absorbidas, las vitaminas solubles en grasa se almacenan en el hígado. Allí esperan hasta que sean llamadas para hacer su trabajo.

Las vitaminas solubles en agua no se almacenan en el cuerpo. Y debido a que el cuerpo no es capaz de almacenarlas, deben recibir un suministro constante. Estas vitaminas solubles en agua entran en acción tan pronto como se ingieren y el exceso se elimina del cuerpo a través de la orina. Las vitaminas que componen la categoría soluble en agua incluyen las vitaminas del grupo B, la vitamina C, y la vitamina H.

Desde de le punto de vista de la química, las diferencias entre las vitaminas liposolubles o las solubles en agua son bastante complicadas. La mayoría de las personas no están interesadas en conocer lo que ocurre entre bastidores. El que una vitamina sea soluble en grasa o soluble en agua no es tremendamente significativo mientras que nos asegurarnos de obtener las cantidades diarias recomendadas de cada una de ellas.

Si no se toma grasa junto con las vitaminas solubles en grasa, será más difícil para el cuerpo completar el proceso de absorción ¡Cuidado! El hecho de que se acumulen en el cuerpo significa también que no debemos pasarnos de la cantidad recomendada.

La vitamina K ayuda al cuerpo a metabolizar los alimentos y convertirlos en energía. Protege la capacidad de coagulación de la sangre al suministrar las siete proteínas que participan en el proceso. También es necesaria para el crecimiento normal de los huesos.

La vitamina E es un antioxidante importante. Protege a las vitaminas A y C, y desempeña un papel crucial para evitar la destrucción de los ácidos grasos y las glóbulos rojos.

Sin vitamina D, el cuerpo no puede absorber eficientemente el calcio. La vitamina D ayuda a regular la cantidad de calcio y fósforo en la sangre. El almacenamiento de la vitamina D ayuda a asegurar que, incluso cuando una persona no toma suficiente leche, los huesos no se verán afectados por carencias puntuales.

La vitamina A es la vitamina de la visión. Ayuda a que los ojos puedan enfocar cuando hay poca luz,  y ayuda a diferenciar los colores. También juega un papel vital en el crecimiento y diferenciación de los del tejidos, e incrementa la capacidad del sistema inmunitario para combatir las infecciones. Hay una proteína de transporte que ayuda a la vitamina A almacenada en el hígado a viajar a los tejidos donde se necesita.

Las vitaminas del grupo B son responsables de varias funciones corporales esenciales. Son responsables de proporcionar la energía que el cuerpo necesita durante el proceso de convertir los carbohidratos en glucosa. Sin vitamina B, el cuerpo no sería capaz de metabolizar correctamente las proteínas o las grasas.

La vitamina H, o biotina, es esencial para que el proceso de crecimiento se produzca de la forma adecuada y la vitamina C es importante por sus efectos antioxidantes, pero ambas producen muchos otros beneficios adicionales.

Si se toman suplementos vitamínicos lo mejor es tomarlos junto con la comida principal. Esto ayuda a mejorar la absorción y se llega a asimilar hasta un tercio más de las vitaminas.

Pimientos de varios colores picados.
Un vaso con zumo de granada.
Fruta fresca variada.
Manzanad ácidas.
Plantas de espinacas tiernas.
Detalle de un ramito de brócoli.

¿Cuánta cantidad necesitamos?

La cantidad diaria recomendada de las distintas vitaminas varía dependiendo de la edad de cada persona, y su estado de salud. Una mujer embarazada, por ejemplo, necesitará una combinación diferente de vitaminas, para proteger al feto contra defectos de nacimiento, que una que no lo esté. Los hombres adultos tienen diferentes necesidades que las mujeres adultas. Los niños, los adolescentes y las personas mayores también tienen necesidades ligeramente diferentes.

Es útil pensar que la comida como una fuente de combustible. Si alimentamos nuestros cuerpos con el tipo de combustible adecuado, producirán un rendimiento óptimo. Si les proporcionamos el combustible equivocado, al poco tiempo el rendimiento empieza disminuir.

Suplementos

Cuando no podemos obtener las vitaminas necesarias a través de la dieta, debemos considerar un suplemento multivitamínico, de ello depende nuestra salud. No importa si la fuente es la dieta o un suplemento de farmacia, el cuerpo se mantendrá en buen estado de salud siempre y cuando reciba la cantidad adecuada.

Tan inofensivos como podrían parecer, los suplementos vitamínicos son controvertidos. En términos generales, tomar un suplemento multi-vitamínico diario se considera seguro y efectivo. De hecho, hacerlo es mucho más seguro que el desarrollo de los síntomas que una deficiencia de vitaminas o minerales podría provocar.

El agitado estilo de vida actual hace que sea difícil para muchas personas, de todas las edades, el obtener sus requerimientos nutricionales diarios de los alimentos. Cuando se  pasa más tiempo dedicado al trabajo que dedicado a la vida personal, la consecuencia inevitable es que las personas necesitan comer fuera más a menudo. Aunque esto es conveniente, la verdad es que la gente está perdiendo el control de lo que comen. Algunos restaurantes ofrecen raciones que tienen a menudo un tamaño el doble, e incluso el triple, de lo que deberían ser. Los métodos de preparación generalmente implican grasas saturadas, del tipo que obstruye las arterias, y el uso de aceites que se escogen más por su rendimiento que por su contribución a la salud.

Pero comer fuera no es el único problema. El estrés causa estragos en la salud, y a menudo reduce el aprovechamiento nutricional  que la recibe de su comida. Es difícil escapar del estrés y comer sobre la marcha, y comer en sus ratos libres durante el día. Lo que es aún peor, saltarse las comidas se ha convertido en una forma normal de vida para muchos.

Los alimentos nutricionalmente vacíos, el estrés, la falta de ejercicio, y los malos hábitos alimenticios en general no conducen a una dieta equilibrada. Sin embargo, son lo que ocurre en muchos casos y  son las razones por las que tantas personas eligen complementar su dieta con suplementos vitamínicos.

Si se cuenta con una salud general buena, y no se está tomando ninguna medicación, un complejo vitamínico que cumpla con cantidades diarias recomendadas sería suficiente. En estas condiciones, generalmente, no es necesario consultar primero con un médico.

Las vitaminas del complejo B y la vitamina C son solubles en agua y se eliminan fácilmente, por lo que un pequeño exceso no causa problemas.

Las vitaminas solubles en grasa, como la vitamina A y D, se acumulan en el organismo. Pero aún así, incluso a niveles que son ligeramente superiores a las cantidades diarias recomendadas, no deberían causar ningún efecto adverso. El consumo excesivo, sin embargo, no es aconsejable, incluso puede provocar complicaciones de salud.

Al igual que ocurre con la mayoría de cosas en la vida, la moderación es la clave a la hora de tomar vitaminas. No debemos olvidar que una gran cantidad de alimentos están siendo fortificados con vitaminas y minerales, especialmente los cereales y el zumo de naranja. Cuando hay dudas  en cuanto a la cantidad que se debe tomar y se necesita algo extra, lo mejor es discutir este tema con un médico, o un nutricionista con experiencia.

Los suplementos vitamínicos están disponibles en forma de tabletas, pastillas, o líquidos, sólo hace falta escoger la forma más conveniente. Hay muchas macas parecidas y sólo se pueden descubrir las diferencias leyendo las etiquetas.


La escala ORAC (siglas inglesas de Oxygen Radical Absorbance Capacity, o capacidad de absorción de oxígeno radical) es una medida de la capacidad antioxidante de los alimentos. Estima cuántos radicales libres puede absorber un alimento y evitar que dañen las células del cuerpo.