La sopa se lleva a la mesa con decorada con trozos de aguacate y queso rallado, preferentemente queso de Chihuahua o de Monterrey. Una sopa muy completa que se puede servir como plato único.
Una sopa deliciosa y fácil de hacer. Los niños pueden ayudar a prepararala. Y si se hacen los remolones a la hora de tomarla, siempre se puede amenizar la comida con la historia de Cenicienta y su calabaza.
Los pimientos de piquillo tienen un sabor único, a la vez picante y dulce, que convierta a esta sopa en algo especial. La sopa puede convertirse también en un sorbete para servir entre platos o puede usarse la sopa congelada como decoración.