Sopas

Una sopa que se hace con ingrediente sencillos y que permite aprovechar el pan del día anterior. No hay que preocuparse por el alcohol pues se evapora al hervir.

Una sopa típica escocesa que se hace con pescado ahumado, patatas y leche o nata líquida. Deliciosa y totalmente reconfortante.

Esta sopa es adecuada para toda la familia, fácil de digerir y fácil de hacer. Los ingredientes, como el calabacín y puerro o patatas, se pueden encontrar durante todo el año en las tiendas, no sólo en temporada, y resulta un primer plato barato. Además, la comodidad de preparar esta receta en casa la convierte en una opción popular y habitual en la cocina diaria.

Se puede servir caliente en invierno y frío en verano, añadiendo un poco de nata líquida, como si fuera una vichyssoise. 

Servirles a los novios una sopa sustanciosa, que les dé energía durante la noche de bodas, es una tradición italiana. Aunque tenga ingredientes comunes con una sopa minestrone, la carne es más importante que las verduras en este tipo de sopa.

A pesar del gran número de ingredientes, la preparación de esta sopa tradicional del norte de Italia es realmente sencilla. Todo el trabajo está en simplemente cortar las verduras y el jamón.

Se trata de un caldo de vaca, o buey, con mucho más color y sabor que el caldo oscuro hecho por el método rápido y por eso es una base mejor para consomés y gelatinas de carne.

Se trata de un caldo clarificado, de color oscuro y sabor intenso. En invierno, puede servirse caliente con unas verduras en juliana. En verano, puede servirse frío y gelatinizado, cortado en dados y acompañado de pan tostado.

Una sopa de sabor ligeramente dulce, suave y cremosa, que aprovecha las hortalizas de invierno y se deja coger bien con la cuchara, por lo cual es ideal para servir cuando se tienen invitados.