Las albóndigas alemanas no son redondas, se apalstan ligeramente y tienen la forma de una hamburguesa pequeña y gruesa. Pero están tan ricas como se puede esperar. Las albóndigas siempre caen bien.
La sopa de tomate es ciertamente popular. El número de recetas para hacer sopa de tomate probablemente sea mayor que mil veces mayor que el número de países del mundo. En esta receta se añaden almendras y ginebra, ciertamente diferente.
La mostaza preparada se hace mezclando las semillas de mostaza, normalmente molidas, con especias y un líquido que puede ser agua, vinagre, vino o cerveza.
Probar este vino caliente y especiado es una forma de disfrutar un poco de una gran tradición alemana. Alemania es mejor conocida por su vino blanco que por su tinto. Pero la cosecha más oscura que se usa en esta receta produce una bebida fabulosa para las vacaciones invernales.
Se trata de tres ensaladas de hortalizas crudas (zanahoria, pepino y raíz de apio) servidas sobre una ensalada de lechuga y tomate, aliñadas con una vinagreta condimentada con nata agria y cebollino.
Una versión totalmente vegetariana de las deliciosas galletas de jengibre que también se puede cortar de diferentes formas y decorar con todo tipo de motivos festivos.
Esta receta sirve para hacer muñecos de jengibre y todo tipo de formas, especialmente motivos de fiesta. Las galletas se pueden decorar con glasa para que tengan aún mejor aspecto.
La lombarda guisada con manzanas y panceta es un plato sustancioso y reconfortante a la vez que lleno de color. Y ciertamente se puede considerar como un plato de fiesta.
Weizenbier o weissbier es la cerveza de trigo, que se fabrica bajo influencia germana. La incorporación de trigo para hacer malta no es una idea nueva.