Recetas con nata agria
Taco en sopa
Los tacos mexicanos son uno de los platos favoritos en Nuevo México. Tanto es así, que preparan una sopa con los mismos ingregientes.
Quesadillas con tomate
Las quesadillas se hacen con tortillas de maíz o trigo rellenas de queso y todo tipo de ingredientes. Incluso hay quesadillas sin queso.
Salsa de yogur y cilantro
Una salsa sencilla que va bien con pescado hervido o cocido al vapor, con pechugas de pollo hervidas, o con pollo a la plancha.
Aliño de nata y huevo duro
Este aliño va muy bien con ensaladas de lechuga. Si se deja espeso, con menos líquido, queda muy bien con ensaladas de patata cocida.
Carne con salsa de champiñones y nata agria
Carne que se cocina en una velouté de champiñones, bien condimentada con queso rallado y pimentón y pimienta, que se termina con nata agria.
Salsa para mojar de Dubai
Una salsa para mojar trozos de pan pita tostados, pero también se lleva bien con triángulos de tortilla y patatas fritas.
Pan de plátano, manzana y nueces
Un pan dulce y jugoso que resulta ideal para acompañar a ese vaso de leche, o a esa taza de café, a la hora del desayuno o merienda
Ensalada de patata con eneldo
Una ensalada de patata con un aliño de nata agria con eneldo que se puede tomat templada o fría.
Ensalada de pollo con nachos
Una ensalada con pollo, frijoles refritos, triángulos de maíz y chiles, ingredientes típicos de la cocina tex-mex. La receta es un ejemplo de la cocina del suroeste de Texas.
Perca escalfada al estilo suizo
La perca es un pescado de agua dulce que se puede pescar en la mayoría de los lagos suizos. Suele cocinarse de forma sencilla y servirse con diferentes salsas a las hierbas.
Fajitas de carne
Falda de ternera adobada con zumo de lima y especias, asada a la parrilla y servidas en un plato caliente con tiras de pimiento y cebolla fritas, tortillas de maíz y sus guarniciones para hacer tacos blandos.
Panir con espinacas y tomate
Es un curry suave de espinacas, tomate y panir, el queso fresco de la India también conocido como paneer. Puede servirse como plato principal en un día sin carne o como acompañamiento en cualquier comida.